¿QUÉ SE VE AL MIRAR A LA MUERTE?
La verdad es que es una pregunta que ni siquiera tenía en mente, la he formulado después de lo que pasó.
17 de mayo. Para mí, culé y barcelonista hasta la médula, estaba llamado a ser un dia importante. Jugaban Barça y Arsenal una final que valía no sólo una copa de Europa, sino el reconocimiento de ser el mejor conjunto del continente. En Gandia ponian una pantalla gigante en el Parking del plaza Mayor, y aqui en Valencia iba a verlo probablemente solo; así que vistas como estaban las cosas, no me lo pensé dos veces al aceptar la invitación de un preventivo en Gandia con Cruz Roja.
Justo antes de empezar el preventivo, a eso de las 20:15 nos llegó un aviso de infarto. Me lo veía no complicado en exceso: la RCP, que era lo peor que podia ocurrir, la había visto hacia nada y la tenia perfectamente sabida y ensayada.
Pero llegamos y entonces al llegar al sitio, se produjo como una burbuja atemporal: estaba lleno de gente mirando, pero para nosotros es como si no hubiese nadie. Actuamos siguiendo el protocolo. Ahorraré escabrosos y (especialmente) desagradables detalles pero no uno que es el que dá título a este post. Cuando tuve que hacer la hiperextension del cuello tenía que agarrar la cabeza de una forma determinada, y en ese momento los ojos, abiertos pero sin vida y sin expresión de la víctima, se cruzaron con los míos.
Podría jurar ante mi propia tumba y no mentiría que jamás olvidaré esa mirada. Porque sentí como si la muerte me mirara directamente. Si no creyese que el destino no existe pensaría que incluso que me hizo una socarrona advertencia: "esto es lo que te vas a encontrar a partir de ahora". No pude soportar esa "mirada" más de tres segundos, el tiempo suficiente que tarde en idear la manera de sujetar la cabeza pero desviando la mirada.
Huelga decir que tras 40 minutos de esfuerzos desbocados entre Cruz Roja y el SAMU la víctima no logró salir de la parada y falleció. Ya había dejado de ser una persona para ser un exitus.
En cuanto acabamos fuimos al preventivo del que vinimos. Llegamos con el tiempo justo para ver como Samuel Eto'o mandaba un balón al poste mientras nos enterábamos que el Arsenal, pese a jugar con 10, iba ganando 1 - 0.
Quien me conozca bien , como barcelonista declarado y casi enfermizo, sabrá que es casi imposible que esto pueda salir de mi. Pero la verdad, poco me importaba que el Barça ganara o perdiera. Aun y sabiendo que no podría haber hecho nada para salvar a esa persona, jamás olvidaré que esa tarde, literalmente, una vida se escurrió entre mis manos. Y lo que seguro, como ya he dicho, jamás olvidaré, es esa mirada. Si la muerte tiene ojos estoy seguro de que así es como mirará.
No me cabe duda de que esto se debe a que es mi primer aviso con una muerte. Hay un dicho, más o menos acertado entre nosotros que dice que jamás olvidas tu primer muerto. En mi caso no ha habido excepción, pero espero poder superarlo con los demás, y estoy casi convencido de ello. Al menos que el Barça remontara y se llevara la Champions ha sido el inicio del levantamiento de animo.
Escuchad Bitersweet Symphony de The Verve. Nada tan acertado como una sinfonía agridulce, como rezaban los chicos de Richard Ashcroft, para este, tanto para bien como para mal, inolvidable 17 de mayo de 2006.
3 comentarios:
Que más te puedo decir??!!
Luna tiene razón, hay un montón de gente que te agradece i te agradecerá todo lo que estas haciendo. Piensa que la muerte es parte de la vida y no hay que detenerse (ya se que no lo has echo)
Ánimo!
Es duro, pero es parte de la labor que has escogido hacer, y parte de la vida misma. Piensa que, a pesar de ello, muchos serán los que, gracias a vuestro esfuerzo, no lleguen hasta ahí.
Quien ha pasado por ahí te dice: Sí, es cierto. Es "ella" quien te mira. La muy...
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