domingo, octubre 29, 2006

INVENCIBLE

Reflexionando me he dado cuenta de la de veces que se utiliza el término "invencible", incluso en la vida cotidiana. Y me ha sorprendido, porque para la importancia y el significado que encierra se utiliza bastante.

Curiosamente nos afanamos en dar la cualidad de invencible en ámbitos en los que es facilmente demostrable que nada tienen que ver con la invencibilidad, ya que ésta es casi (para mi sin el casi) una utopía. Generalmente donde más suele utilizarse es en el mundo del deporte. Pero claro, aquí los ejemplos demuestran cuan gratuitamente utilizamos este término. Sin ir más lejos, los aficionados a la Fórmula 1 de hace dos años atrás decían que Schumacher era invencible; y entonces llegó Fernando Alonso. Del Barça se decía que era poco menos que el equipo invencible, y Madrid, Chelsea y Sevilla, entre otros, se han encargado de demostrar lo contrario. El último ejemplo ha sido el Gran Premio de Cheste, donde se creía que el invencible Valentino Rossi se adjudicaría otro mundial. Pues no. Para Hayden.

Yo a modo de coña tambien caigo en esta incoherencia que es considerar algo invencible. Y ha sido un objeto muy cercano y común: mi móvil. Se ha llevado mil ostias y la última fue que el otro día le cayera encima una taza entera de leche. Ya pensé que me lo había cargado y no, sobrevivió y funcionaba perfectamente. Y aunque digo que lo hago a modo de broma, ya podía presumir: tenía un móvil invencible.

La pregunta es obvia: si sabemos que cada dos por tres el mito de la invencibilidad se derrumba ¿por qué seguimos insistiendo en él?

No he logrado encontrar una respuesta, y seguramente nunca la encontraré. Lo único que se asemeja a una respuesta es pensar que no renunciamos a esta idea porque es jodidamente atractiva. Que algo, sea un móvil, una persona o incluso sentimientos no puedan ser destruidos es una idea que mola, porque en cierta manera se parece a un poder absoluto, máximo.

Recomendación musical de la semana: Some might say, de Oasis.

1 comentario:

Darth Sidious dijo...

La usamos porque no le damos el valor que se le supone. Cuando decimos que algo es invencible lo que estamos diciendo es que es casi invencible, porque sí, porque el lenguaje funciona así, porque nosotros lo usamos así. Y porque además le damos ese matiz de fe y de convencimiento que en verdad nos hace falta a todos.