Querido Marco:
Recibí tu carta despues de mucho tiempo sin saber de tí, asi que me he permitido estas líneas para que tambien tú puedas saber de mí.
Espero que todo siga yendo bien en un tiempo en el que las personas parecen no poder (o más grave aun, no saber) coger un poco de papel y un boli para saber qué es de la vida de su amigo. Quizas la clave esté en que para hacerlo hay que emplear tiempo propio, y ese puede ser el elevado coste que, visto lo visto, nadie parece dispuesto a pagar.
Sobre mi hay poco y, a la vez, mucho que contar. Te diré que me siento con ganas de reirme y carcajear hasta que rueden por mi mejilla puras lágrimas de felicidad, pero al mismo tiempo quiero gritar hasta desgarrar mis cuerdas vocales de plena desesperación y llegar tambien a las lágrimas, aunque estas últimas tengan su origen en la tristeza. Unas veces me descubro amando todo lo que me rdoea por su belleza y por su propia naturaleza y otras tantas me asquea el hecho de mi mera existencia hasta decir basta.
Supongo, Marco, que te estarás preguntando el porqué. Desgraciadamente, ni siquiera yo (que soy quien lo sufre)puedo darte una respuesta porque, sinceramente, no lo sé. Sin embargo me he decidido a contártelo de este modo tan directo y tan pasional porque creo que así sera mucho más fiel a la realidad.
La pasión, Marco. La pasión. Cada letra que forma esa palabra es musical hasta formar un todo maravilloso. Sin duda alguna es una de las grandes virtudes (la esencial en mi opinión, junto con el raciocinio) que nos hace a los humanos ser asi. Te juro que desprecio a aquellos que la utilizan para dañar a los demas, porque estan mancillando su buen nombre. Yo la amo, porque me permite expresar mis sentimientos con palabras, y eso es algo que ninguna fortuna en la tierra podria siquiera soñar con costear. Desgraciadamente la pasión es como la marea de la playa, que va y viene cuando le place, asi que ello me impide contarte con todo lujo de detalles y más a menudo cómo me siento y cómo cambia mi mundo y el entorno que me rodea. Confiaré en que siga viniendo igual que hasta ahora, con esta fuerza y con este sentimiento que me llena, para poder seguir en contacto contigo. Confiaré en la pasión en sí misma y no en esperar a que me la traiga la suerte, esa traidora mentirosa en la que no creo, únicamente equiparable a la peor escoria que habita en la faz de este planeta, amen de ser la excusa perfecta para los fracasados.
Pero me he abandonado en mis pensamientos y con tanto alabar y hablar de la pasión he dejado de contarte mis cosas, Marco. Ahora mismo podría decir que van mejor que peor. Y me alegra esa sensación. Me alegra pensar que incluso el mero hecho de estar triste en ocasiones ya es importante, porque ello hace que mesienta vivo. Y con sentirme vivo ya me siento feliz. Doy gracias por la vida, por esta perra vida, por esta puta vida que me ha tocado vivir; joder que si doy gracias, esta vida es la leche.
Bueno, ya se hace tarde Marco, asi que debo ir dejándote y despidiéndome. Esperaré noticias tuyas y te escribire tan pronto me sea posible.
Recibe un abrazo de tu amigo que te ama.
1 comentario:
Escribo descontextualizado, no sé de qué va el texto. Por lo que es posible que meta el cuezo, pido perdón de antemano. Pero para el lector "externo", el texto en sí es maravilloso en sumo grado. Y te felicito por ello.
p.d.- tal vez algún post sobre casa? La última vez nos dibujaste una situación un tanto complicada...y el verano ya acabó O_o
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