22 - V - 2003
Ciertamente, cuando piensas que nada puede irte ya más mal, va peor. Hacia tiempo que no me encontraba tan mal, tan solo, tan perdido en el centro de la nada como lo estoy ahora. Solo tengo el deseo de huir de todo, de escapar y de dejarlo todo atras. Siempre que intento mantener la amistad de la gente que me importa, de un modo u otro acabo estropeandolo todo. Da igual lo que haga, cuanto luche o qué sienta, al final es todo una lucha vana, una causa perdida. "Quizás no sepas tratar bien a tus amigos". Esa ha sido la frase lapidaria, la que no me borro de la cabeza, la que tanto me tortura y a la que tanto miedo le tengo. Al principio me hirió porque pensé que no era más que el fruto de una rabieta. Pasadas las horas, he comenzado a plantearme, cada vez con más fuerza, que es posible que no sea una rabieta, que con mucha seguridad esa frase sea verdad, y los hechos me llevan a pensar en ello, y creo que no es una rabieta, creo que es verdad. Empiezo a tener cada vez más claro que no soy ese tipo tan genial que todo el mundo dice, que no soy tan buena persona, que no sé escuchar a los demas...en fin, que yo no era "yo" por decirlo de alguna manera, que en el fondo da igual como sea, como deje de ser o como sea mi forma de actuar, tanto da ya. Lo siento por todos aquellos a quienes haya podido joder en algun momento, pero os aseguro que no hay nada peor que la sensación de haber fallado a quien te importa, y asi estoy yo ahora. Quizas haya sido una visión demasiado pesimista de la realidad, pero ya no tengo fuerzas para levantar cabeza, no hay ánimo o fuerza que pueda sacarme adelante, me rindo, tiro la toalla, no soy más que alguien roto, alguien que ya no puede ser siquiera fiel a sí mismo, pero más que el no poderme ser fiel a mí mismo me duele no poder serlo a mis amigos y a aquellos y aquellas que me importan
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