11 – V – 2005
MI GENERACION
Pues si hermanitos, mala hierba nunca muere…
Iba a proponer un artículo sobre las anginas que me aquejan o sobre lo contento que estoy porque el Barça por fin parece que ganará la liga este año. Pero no, en vez de ello, me ha dado un arranque de criticón de pura cepa y por ello, me he animado a hablar de algo que creo que tiene mucha más importancia que esas cosas: he decidido hablar sobre mi generación.
No, no me estoy refiriendo a la canción de la cursi de Beatriz Luengo (cursi para mi, porque quiero ser respetuoso con las demás opiniones ya que a mi me parece cursi pero otra persona podría fundar una religión entorno a ella cual Maradona enfarlopado hasta la médula). Me estoy refiriendo ni más ni menos que a mi generación, la de los jóvenes de hoy en día. Nos dicen que estamos vacíos, que la juventud de hoy va perdida y sin rumbo. Y yo me atrevo por una vez a desafiar lo impuesto, pues ¿Quién nos dice que estamos perdidos? ¿Quién puede ser tan perfecto que puede ver que nosotros erramos y no quien lo dice?
En cualquier caso no voy a ir de mártir. Sí, es cierto, estamos bastante descarriados. Pero no solo los jóvenes, sino también los adultos, los niños y los ancianos. Dicen que vamos perdidos y que no creemos en nada. Pero no es culpa nuestra. Somos la generación de los desencantados y de los pesimistas. En suma, a los jóvenes se nos acusa de ser negativos. Pues vean ustedes que yo me planto aquí, miren por dónde. No pienso aceptar el papel del culpable porque alguien me lo haya querido imponer. Quizás estemos perdidos y sin rumbo, pero ello es debido al mundo que se nos ha plantado delante. Intentaría hacer una crítica constructiva de esto, pero ya no es que no puedo, es que no quiero, no me da la gana y no me sale de mis sempiternos cojones. El Mundo que se nos ha puesto delante es un mundo de triunfadores, de no importa qué haya que hacer para alcanzar el éxito, a qué costa, o, quizás más importante, a quién haya que pisotear ¿Decís que estamos perdidos? Sí, pero es culpa vuestra, culpa de los adultos que pensando que hacíais lo correcto instruyéndonos en un mundo competitivo, nos habéis puesto a comandar el futuro de un mundo vacío y sin ideales.
¿Quiénes os creéis que sois para darnos lecciones a nosotros? ¿Acaso vuestro mundo era mejor que el nuestro? Francamente, no sería difícil de conseguir. Pero claro, cuando desviáis el rumbo, el mundo se complica y somos nosotros quienes tenemos que arreglarlo, entonces ale, a quejarse porque el mundo va a mal y en constante declive y los jóvenes (o ya no los jóvenes sólo, sino la generación actual, mi generación) no lo arreglan y lo ponen como a nosotros nos gustaría.
Pues se acabó lo que se daba. Aquí es donde por primera vez después de mucho tiempo, yo planto cara y me niego a ser parte de esta crítica destructiva y sin fundamentos. No. No quiero que se me eche la culpa por algo que me he encontrado de cara y no se puede cambiar de la noche a la mañana. No quiero que me hagan responsable de cosas en las que no he tenido nada que ver. No quiero que se diga que estamos en un mundo sin valores cuando anteriores a nosotr@s lo han deshumanizado.
Por todo ello me planto e insto a los demás a que hagan lo mismo que yo. Si alguna vez te dicen de nuevo lo leído anteriormente, cabréate, muerde, escupe, patea espinillas y si después de ello alguien te dice que no es correcto, dile con el pecho henchido de orgullo “hago lo que puedo con el mundo que me dejaste, solo que hoy estoy cabread@”.
Nada más. Escuchad Recargando de Def con Dos, que viene muy al caso para la ocasión.
Hasta más ver, hermanitos…
1 comentario:
¡Dios! ¡Has puesto comentarios!
Hmm... parece que están restringidos, mira a cambiarlo desde los Settings. ^^'
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