martes, mayo 31, 2005

EL MUNDO

¿Qué sucede cuando despues de una larga mañana de estudio te paras a pensar en que será de tu vida en años venideros o en cómo esperas desenvolverte en el mundo?

A mi me ha ocurrido esta mañana, pero me he fijado principialmente en la segunda pregunta. Y no he podido contestarla sino que, en vez de eso, he formulado una nueva pregunta: ¿y cómo es el mundo?

El mundo es algo maravilloso y horrible, terrible y encantador, todo un alfa y un omega. Posee la bondad y tanta belleza como un amanecer en la playa y a la vez es tan tremendo y destructivo como el más desvastador de los incendios. Sin embargo, no dejo de pensar que últimamente son las llamas las que los primeros rayos de la luz del día, ¿por qué es esto asi?.

La respuesta, creo haberla encontrado despues de mucho reflexionar. Hace tiempo habría dicho que el mundo esta deshumanizado. Pero he modificado mi posición (al ver que nunca se puede afirmar algo con total certeza) y creo que se esta deshumanizando, es un proceso activo que no tiene final. Hasta que se lo pongamos. Sé que está muy bien hablar de que hay que hacer el bien y derrocar los valores (algunos) de esta sociedad, pero yo no digo eso. No soy un líder de masas y por tanto no tengo ni la proyección ni la potestad para pedir a la gente una gran revolución (tampoco creo que un líder de masas las tenga). Lo que yo humildemente propongo es hacer pequeñas acciones en nuestra vida cotidiana, nada más que eso. En vez de carantoñas por poner la mesa, un "sí, ya voy" con un semblante normal; en vez de quejarse por las cosas malas que nos han pasado, fijarnos en las buenas; en vez de andar serior por la calle, andemos con una sonrisa. Porque la clave está ahí. Si somos poco a poco más felices, contagiaremos nuestra felicidad al resto de la gente y así poco a poco iremos cambiando este mundo a mejor. Tal y como dijo un buen amigo mio en su espacio "no necesitamos grandes alegrías esporádicas, sino las pequeñas y continuas alegrias cotidianas de cada día". Solo espero que penseis en esto que os digo. No soy quién para imponer a nadie nada, pero solo me apetecía plasmar lo que siento para ver si así puedo, además, guiar a alguien perdido.

Nada más, escuchad El club de los Humildes de Mecano.

Hasta más ver, hermanitos...

2 comentarios:

Kane dijo...

El artículo me ha recordado a Cadena de favores, esa película de Kevin Spacey y Haley Joel-Osment que tengo pendiente de ver. Y parece que vale la pena.

Anónimo dijo...

Yo latengo pendiente para una asignatura del año que viene, tambien la veré...