CRIMEN SIN CASTIGO
Lo que pasó el sábado noche en el estadio de La Romareda es ya bien sabido por todos. Me apetecía, y creo que por ello debo exponer mi reflexión sobre lo ocurrido.
Alabo a Samuel Eto'o y punto. Pero no comparto lo que hizo. No debió amenazar con marcharse y tras recibir consuelo y apoyo de sus compañeros y ciertos rivales (gesto que les honra) volver al campo. Samuel Eto'o es un tío polémico, y podrá gustar más o menos, caer mejor o peor. Pero ayer realizó un gesto valiente. Y por eso estoy en contra de cómo procedió. No debió hacer el amago de marcharse: debió marcharse y dejar a los monos de las gradas con dos palmos de narices.
Porque he descubierto algo, que en el fondo y en su fin, aunque no deja de ser triste, habría sido efectivo. El Presidente de la FIFA Joseph Blatter pidió a los jugadores que fuesen increpados con gritos racistas que lo comunicaran al arbitro inmediatamente. Este daba el aviso al delegado de campo, el delegado lo pasaba a megafonía y se avisaba al público. Si tales ofensas continuaban, el partido se detenía, se suspendía y se daba al equipo del jugador ofendido como ganador del encuentro, amen de las posteriores sanciones a las que el club que alberga a estos descerebrados debía hacer frente.
Pues bien yo desconocía esta norma, me he enterado hoy de ella. Y ella es la que da título a mi post. Porque el crimen estaba hecho y se cometió, pero no hubo castigo. Dicen los periodistas que el castigo fue que los mismos que hicieron esos gritos fueron los que le hicieron perder el partido al Zaragoza orque se descentraron. No estoy de acuerdo y creo que es rotundamente falso. Este Barça tiene unión, pero no de equipo, tiene lazos estrechos y sobre todo extremadamente fuertes de amistad entre compañeros. Insultaron a Eto'o. Y Valdés, Puyol, Larsson, Márquez, Ronaldinho, Deco, Belleti, Sylvinho, Edmilson, Van Bommel, Motta, Iniesta y Messi se encabritaron. Hirieron a un compañero, y entonces el Barça machacó sin piedad al Zaragoza en un partido que había estado bastante equilibrado.
Pero yo creo que este no fue el destino justo. El destino justo hubiera sido el siguiente: Eto'o se marcha del campo. Todo el equipo entiende, respeta y comparte su misma decisión y tambien se marcha (de hecho se sabe con certeza que de haberse marchado Samuel el equipo le habria acompañado). El arbitro suspende el partido y con la normativa de la FIFA el Barça gana 0-3, multa al equipo y consecuencias.
Hay quien quizás me odiara por lo que acabo de escribir. Cómo puedo pensar en un resultado con lo que ocurrió, pensaréis. Yo tambien me odio por lo que acabo de escribir. Porque es fuerte tener que recurrir a impugnar un partido y lograr un resultado para que la gente deje de hacer el mono (y nunca mejor dicho), no ya por propia conducta normal, tolerante y respetuosa, sino por mantener un resultado. Sí, es fuerte. Pero más que fuerte, es triste. Ya lo dije más arriba, es triste haber querido que ocurriese lo que yo he dicho. Pero así quizás despues de mucho tiempo aprenderíamos algo y dejariamos de hacer el mono.
Nada más. The Dark Mark de Patrick Doyle. Escuchadla y decidme si no os recuerda al clima de los tiempos que hoy en día se viven.
PD: Probablemente en próximas fechas abriré otro blog para asuntos de índole deportiva exclusivamente, así podré tener aquí posts más serios. Ya os avisaré en cuanto ocurra.
PDD: No me sirve la excusa de que sólo fue una pequeña parte de la afición. Cuando los gritos proceden hasta de la zona de tribuna, no han sido "unos pocos", como a mi parecer se quiere (muy erroneamente) dar a entender.
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